Publicado: 1 de Mayo de 2020

Se trata de un agente físico-químico de alto poder desinfectante Las ventas de dispositivos se han triplicado en apenas 20 días Los propietarios de la marca de ropa y complementos 'La Hoja Azul & cott' se están asesorando para abrir el lunes con todas las garantías sanitarias El ozono (O3) es un agente físico-químico de alto poder desinfectante, que hasta la propagación de la pandemia a nivel mundial era poco valorado por el mercado minorista. Según asegura Alejandro Santos, director comercial de Interozono, empresa productora a nivel nacional e internacional, su utilización estaba centrado fundamentalmente en grandes industrias, hospitales y hoteles, en la calidad de vertidos, aguas residuales, depuradoras, agua de consumo animal, el riego de campos de fútbol y regadíos, así como en el control de alimentos como el sector cárnico o el almacenamiento de cereales. Sin embargo, tras el plan de desescalada puesto en marcha por el Gobierno, Alejandro Santos afirma que "la demanda oline a través de nuestra página web www.interozono.com se ha disparado un 2.000% desde el estado de alarma y las ventas de dispositivos se han triplicado desde hace tan solo unos 20 días en pequeños comercios, peluquerías, comunidades de vecinos y grandes superficies comerciales". Su precio oscila entre los 550 y 660 euros. Santos destaca que Interozono "ofrece instalar esta tecnología mediante generadores de Ozono fabricados por nuestra marca, que pueden tratar el aire o el agua, de forma totalmente natural y ecológica, según las necesidades y requerimientos. "La versatilidad del ozono y la capacidad técnica desarrollada por el equipo de Interozono ofrecen al mercado soluciones medioambientales sin competencia", enfatiza. "El ozono (O3) -recalca- es un agente desinfectante de máxima confianza que debemos tener en cuenta en los procesos de desinfección de aire y aguas, incluso deberíamos comparar con los procesos químicos habituales ya conocidos, para descubrir la multitud de ventajas que ofrece la ozonización frente a los productos químicos". "Estamos viviendo una segunda posguerra" Antonio, Aurora y Javier se conocieron en los mercadillos artesanales de Sevilla. Las ganas de trabajar y el buen gusto les unió.Tras largas horas de trabajo juntos, en los que participban vendiendo el manualidades artesanas que realizaban en sus casas (colgantes, cinturones, carteras, sombreros, gargantillas...), decidieron montar una primera tienda en la calle San Pablo de Sevilla y luego ampliaron en Sagasta y Almirante Podaca. El carácter emprendedor y arriesgado de los tres les llevó a embarcarse a la aventura por la moda y los complementos, una actividad empresarial que les apasiona y así crearon la marca 'La Hoja Azul & Cott'. Debido a la crisis sanitaria del coronavirus se verán obligados al cierre de la tienda de la calle Sagasta, que al igual que el resto de sus estabecimientos están repletos de cajas de mercancías. Para no perder la fidelidad de sus clientas, se están asesorando para abrir con todas las garantías sanitarias sus otras dos tiendas. Así, Aurora cuenta que las cortinas de los probadores, de tela, las han cambiado por plástico. Están haciendo acopio de desinfectante y si una clienta se prueba una prenda y no la compra ésta deberá quedar guardada y desinfectada con germicidas durante 48 horas. No descartan tampoco comprar máquinas de ozono y no podrán de estar en el interior de las tiendas más de dos personas, con mascarillas, por lo que tendrán que señalizar el exterior para se guarden colas con una distancia de dos metros entre personas. Otra de las medidas que están llevando a cabo para no perder la confianza de las clientas es utilizar Facebook e Instagram, donde muestran la nueva colección de primavera y verano, para que su clientela las puedan comprar de forma online. "Si hace falta las llevaremos a sus casas las prendas debidamente desinfectadas y en cajas", insiste Aurora."Aunque tengamos que cerrar una tienda y debamos reducir el horario de la jornada laboral de los cinco trabajadores, soy consciente de que hay personas que se han quedado sin recursos por culpa del coronavirus y lo están pasando realmente mal y habrá comerciantes que tendrán que echar el cierre de sus negocios. Estamos viviendo una segunda posguerra", se duele.